Las Fuerzas de Seguridad del Estado están en estado de alerta total ante la convicción de que "la ofensiva se va a mantener", según fuentes de la lucha antiterrorista.El gesto de unidad del presidente José Luis Rodríguez Zapatero junto al jefe del principal partido de la oposición, Mariano Rajoy, repetido cada vez que ambos han tenido que acudir a las capillas ardientes de las últimas víctimas de ETA, pretende ser la marca de la casa de la unidad antiterrorista.

A esa imagen se suma la determinación del lehendakari socialista, Patxi López, por borrar espacios de impunidad a los violentos y a quienes les jalean con su política de "tolerancia cero".Una política que esta misma semana ha recibido el impulso de la Sala de la Audiencia Nacional tras la prohibición de dos actos de apoyo a los presos de ETA en Villabona (Guipúzcoa) al considerar que existían "claros indicios" de enaltecimiento del terrorismo, frente al criterio del juez Santiago Pedraz de enmarcarlas dentro del ejercicio del derecho de reunión y manifestación.

La política de "tolerancia cero" contra los símbolos proetarras tiene además el aval de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que recientemente ha extendido a Navarra la orden de acabar con los muros de la vergüenza que ensucian la dignidad de las víctimas.ETA ya ha pormenorizado en sus planes para los próximos cinco años la posibilidad de "ofrecer una serie de parones en la lucha armada" para que su iniciativa del polo soberanista sin el PNV "pueda desarrollar los compromisos necesarios".

"No hay ninguna posibilidad de abrir ningún proceso de diálogo con ETA".El planteamiento de treguas parciales en el País Vasco y Navarra iría acompañado de posibles "acciones en España, puntuales, pero no ofensivas: para que la cuestión no se refleje como un simple conflicto armado y militar entre España y la organización", apunta en su documento interno la banda terrorista.No sería la primera vez que la dirección de ETA ensaya este tipo de treguas parceladas por territorios: Cataluña vivió una "suspensión de su campaña de acciones armadas" en febrero de 2004, justo mes y medio después de la reunión en Perpiñán entre el entonces líder de ERC Josep Lluis Carod Rovira con el jefe del aparato político de ETA, Mikel Albisu, Mikel Antza, detenido ocho meses después en Francia.Ni Zapatero, ni Rajoy, ni López, ni tampoco el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, que acaba de definir intencionadamente a ETA como "la tragedia nacional de Euskadi" -justo las palabras empleadas por la organización terrorista para referirse al PNV en el citado documento interno de la banda-, se ven tentados por ninguna tregua parcial.

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http://www.elpais.com/articulo/espana/Gobierno/rechaza/planes/ETA/elpepiesp/20090802elpepinac_2/Tes