Florentino Pérez, en la presentación de su proyecto. (AFP)
7 de julio.- A una altura inferior que el césped del Bernabéu se encuentra la sala de prensa del estadio, y fue ahí donde Cristiano Ronaldo, precisamente, se elevó aún más que frente a los 80.000 aficionados que acudieron a verle de cerca y, más bien, de lejos.
Le preguntaron por Raúl, por Florentino, por el Manchester United, por Ferguson, por el Barcelona, por su pelea con Leo Messi por el próximo Balón de Oro.
Es más que probable que el mensaje que lanzó el nuevo Ronaldo al mundo fue que viene a por todas y que le importa un pimiento lo que se diga de él; que lo único que le gusta, por encima de los culos de chicas que le quieran endosar y que quieran endosarse a él, es estar preparado para competir hasta en los entrenamientos.
Le encantan las chicas como a todo 'quisqui'; incluso más que a todo 'quisqui', pero jamás dejará de perder un segundo de descanso o de preparación para prepararse física y mentalmente ante un partido, aunque sea ante el Real Unión en la primera ronda de la Copa del Rey.
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http://www.elmundo.es/elmundodeporte/especiales/2008/08/liga/blogs/blanconuclear.html
